sábado, 22 de agosto de 2009

Mentira…

“La presente actividad tiene por objetivo la redacción de un texto expresivo. Escriba una entrada de blog con tema libre. También son libres el estilo y la estructura. Dispone de dos páginas para hacerlo. Como de costumbre, los textos deben ser enviados a escrituraudp@gmail.com

Cuando leí esto, el viernes durante la clase de redacción, pensé en hacerlo de inmediato para no dejar cosas para ultimo minuto, pero mientras iba corriendo el tiempo; entre la falta de creatividad, las distracciones por Facebook y el chacoteo con los compañeros, decidí escribir el texto, después de un paseo a Curacaví que tuve ayer, sábado, junto a algunos amigos de la universidad. Pensé que la mejor opción era hablar sobre eso, porque iban haber anécdotas entretenidas para contar, pero la verdad es que la “excursión” no fue como lo esperaba, solo un par de llantos y borracheras, nos entretuvo e hizo “cahuinear” un rato. Incluso el dueño de la parcela me dijo que llevara raqueta de tenis y ropa de futbol, pero finalmente ni siquiera hice un drive y chutamos solo un rato, en un partido que jugamos entre hombres y mujeres, lo cual no era precisamente lo que esperaba. Solo tuve que contentarme con los ya clásicos partidos de ping pong a los once puntos, donde la red (como casi siempre) estaba más rota que jeans de punki.

En este mismo instante estoy pensando si efectivamente seguir con el tema que pensé dar a conocer el viernes anterior, o cambiarlo radicalmente, no es una decisión difícil, pero así y todo me tiene complicado. Tampoco sé si levantarme a buscar algo para comer o finalizar con esto primero, dudas como ésta última, son de las que más me complican en el día a día, pero no porque me cueste encontrar la respuesta, si no que siempre tomo la decisión errada, ya sea, ir a comer, jugar un winning o simplemente dormir, en vez de estudiar o hacer trabajos. Cuando digo errada, no es que lo que decidí no me satisfaga, solo que finalmente término haciendo mis responsabilidades a última hora. Curiosamente esta vez opte por ir a comer después, me siento feliz escribiendo un texto con libre tema, estilo y estructura; siento que puedo poner lo que se me dé la gana, de hecho estoy pensando seriamente en hacerme un blog, para escribir lo que quiera o como quiera. La verdad que nunca me ha gustado mucho estar con un lápiz y un papel o frente a un computador tipiando, de hecho en el colegio siempre fui matemático, quizás con este nuevo descubrimiento para mi, que es el estilo de escritura bloggista, me comience a gustar escribir, debido a que puedo hacerlo simplemente como me nazca.

Bueno, por las libertades que tengo y que estoy aprovechando (creo), me desvíe un poco del tema, quizás hubiera terminado el texto hablando de cualquier cosa menos de Curacaví, pero ahora que estoy escuchando la lluvia que golpea en el techo de plástico del lavadero (aumenta de gran forma el sonido de las gotas, siempre creo que esta lloviendo más fuerte de lo que realmente lo esta haciendo), me acorde de que ayer cuando llegue a la casa después del paseo, justo comenzó a llover. Lo encontré espectacular, pero no porque no me guste mojarme, si no que, como mi vieja me había dicho antes de que saliera que fuera con parca porque se iba poner a llover y como siempre le desobedecí; al momento de llegar, iba a recibir un reto de parte de ella, pero no le di ese gusto, debido a que cuando las nubes comenzaron a estrujarse, yo ya estaba mirando por detrás de mi ventana el agua que caía.

En verdad todo lo anterior lo invente, nunca pensé en escribir sobre Curacaví, ni dejé de ir a comer por avanzar en mis responsabilidades, tampoco tengo pensado hacerme un blog y menos esta lloviendo. En un texto con restricciones no podría darme el gusto de decir que mentí en todo lo que redacte (exceptuando la ficción), aunque quizás todo lo que puse con anterioridad fuera verdad, pero encuentro mucho más entretenido decir que todo era mentira. Aunque quizás simplemente fue un poco de ambas…